Los actores de moda

Estándar

Hitchcock dijo: “Nunca trabajaré con niños, animales y Charles Laughton, porque siempre te roban la escena”. Este portento del la gran pantalla nos abrió los ojos ante el plano secuencia y zooms de vértigo, pero se tiraría de los pelos al ver el filón que han conseguido, al menos, dos de estos tres personajes. En más de una ocasión hemos hablado de los más pequeño de la casa, así que hoy nos centraremos en los otros inquilinos. Es verdad que no todo el mundo tiene animales salvajes como mascotas, aunque hay que reconocer que cada vez es de lo más normal ver un hurón con arnés, un conejo en el sofá o incluso hamsters con chándal ¿con chándal? Aunque para locuras la que se monta el pato más popular de los últimos años, y no es ni Lucas ni Donald, sino Willix.

Pero quiero hacer una mención especial al que califican como el mejor amigo del hombre. Puede que llegaran a nuestras vidas como un regalo o porque nos enamoramos de ellos nada más ver el estilo que tenían. Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro, pero el que puede contar con la compañía de un perro conseguirá un amor incondicional, alguien con quien contar para siempre y muy inteligente. Pero en la publicidad han encontrado la manera de hacer que nuestras mascotas sean un buen reclamo: haciendo que hagan cosas de personas como cantar, siendo cuidadoso con sus cosas o incluso poniéndose en forma. Considero que es más eficaz personificar a los animales que tratar como animales a parte de la humanidad, ¿no?

Creo que ha quedado patente el amor que le proceso a estos animales y la culpa de ello lo tiene el saltimbanqui de la foto, Snoopy, mi perro desde hace ya casi 15 años. En todo este tiempo ha vivido innumerables aventuras, ya que mi padre y yo consideramos que eramos su familia y no sus dueños, por eso, aprovechando que vivimos en una urbanización, le hemos dado toda la libertad del mundo dejando que entrara y saliera de casa cuando quisiera lo que le ha llevado: a estar detenido en comisaría; a tener más camadas bastardas de las que nosotros le hemos cruzado; hasta se hizo una pandilla, un Fox Terrier y un Golden, que le pasaban a buscar por casa y se iban de paseo; y se ha hecho famoso en Santa Marta. Pero esa libertad le pasó factura hace dos años cuando un coche le atropelló, por suerte sigue con nosotros, cojo, pero vivo (de hecho esta es la última foto que le hice con esa vitalidad). Aunque a la cojera se le añade la sordera y la ceguera por los años, así que ahora ya no es tan juerguista como antes. Así que por todo lo vivido y por todo lo que me ha aportado quería hacerle este homenaje.

Un consejo: somos parte de la naturaleza, así que no la abandonéis.

Nos leemos.

Nuky

PD: Uno de mis sueños, a riesgo de que Snoopy se ponga celoso, es poder estar cerca de un lobo. Si alguien sabe cómo puedo conseguirlo, sin jugarme la vida, le agradecería que me lo comunicara ;D

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