Publicado en Actualidad

Hola, soy adicta

Dicen que lo primero es reconocerlo. Y sí, lo reconozco, soy adicta. No exactamente al móvil o las redes sociales, al contrario de lo que pueda creer por trabajar en un periódico digital, más bien a las series. Además a esta adicción se le suma un TOC, trastorno obsesivo compulsivo, si empiezo a ver una serie tengo que seguirla aunque no me guste, y eso quieras que no te hace más selectiva a la hora de decidir dedicar tanto tiempo de tu vida a algo. Ya lo escribieron mis compañeros en ileón.com, pero es una afición que te puede hacer perder la cabeza.

http://www.ileon.com/actualidad/061778/consejos-para-no-perder-la-cabeza-por-series-como-juego-de-tronos

Ahora mismo hay muchas series que están haciendo perder la cabeza de manera masiva

Tienen tanto tirón que los canales sacan su arsenal pesado para producir las mejores

Y aunque algunas han tenido sus altibajos ahí seguimos siguiéndolas a la espera de un buen final

…He dicho un final bueno… lógico y digno a la cantidad de horas invertidas

Aunque quizá a alguna nunca la veamos terminar

Y aunque un día lleguen a su fin siempre formaran parte de nuestra familia

Vale, quizá sólo se queden en el recuerdo como ese vecino simpático que te saluda siempre

Como cerebrito de clase (que ya se pasa de listillo)

(Sin duda me quedo con la versión inglesa)

O como parte del mobiliario urbano de mi Salamanca querida

Dramas demasiado complejos, fantasía que roza la real lucha por el poder o un suspense desquiciante, sea cual sea la línea argumental que sigan, las series nos enganchan porque parte de la vida, reconozcámoslo, es evadirse de la nuestra para sentir la de los demás.

Nos leemos durante los anuncios

Nuky

Publicado en Personal

Un pie delante del otro

Ya  hace 6 meses que comencé una rutina de correr 3 veces por semana. Con ayuda de un fácil entrenamiento, de 10 semanas, que alternaba correr y andar, para que de manera progresiva fuera aumentando los minutos corriendo hasta aguantar 30 sin parar.  Lo que al principio creía imposible, porque perdía el aliento enseguida, se ha convertido, con esfuerzo y constancia, en una realidad que he terminando superando con creces, hasta el punto de quedarme sin caminos que recorrer.

Empecé por hacer algo con mi vida, tener una pequeña motivación y actividad en medio de esta época de estancamiento en la que vivimos. Pero ha llegado un punto que se ha convertido en un vicio, saludable, que intento seguir rigurosamente, a pesar de tener la suerte de trabajar. Tal han sido mis avances, 8km en 50 minutos (para los pro del atletismo no será nada pero para mi es un logro), que me he planteado presentarme a la San Silvestre, aunque a mi pesar puede que no pueda porque trabajo los fines de semana, pero si me toca cubrirla lo haré corriendo 😉

Si algo he aprendido estos meses de esfuerzo es que el único límite soy yo misma y mis ganas de superarme cada día que me ato las zapatillas.

Nos leemos si antes no nos cruzamos recorriendo algún caminos.

Nuky